los otros poetas

 

chilenos todos...

 ¿Por qué tanta y tan variada poesía?

                     Por Soledad Bianchi

Las razones para explicarse la tan extendida práctica poética en Chile llevarían, obligadamente, al campo de la psicología y de la sociología, pero también pueden encontrarse algunas causas literarias...

Como señala Octavio Paz en El arco y la lira, no hay pueblos sin poesía porque ella es la forma de expresión natural de los hombres. Sin embargo, los habría sin prosa que es un género tardío. No obstante, si comparamos la literatura chilena con la de otros países latinoamericanos, con un pasado relativamente similar en extensión, no todos viven el mismo fenómeno de marcada diferencia de nivel entre la narrativa y la lírica. En México o Argentina, por ejemplo, hay muy buenos poetas, pero posiblemente priman los excelentes narradores. Pareciera que en Centroamérica existe un parangón al Chile-país-de-poetas, se trata de Nicaragua que desde Rubén Darío ha producido una pléyade de grandes líricos: Pablo Antonio Cuadra, José Coronel Urtecho, Ernesto Cardenal -primo de los dos anteriores-, Ernesto Mejía Sánchez, Joaquín Pasos, Leonel Rugama.

Otro motivo que podría explicar la primacía de la lírica sería la facilidad de circulación del verso frente a la prosa si se piensa, fundamentalmente, en países con alto analfabetismo, pero, así y todo, Chile era una de las naciones latinoamericanas con una de las tasas más bajas de analfabetos: 11,86% en 1970(16). Sin embargo, es probable que una tradición de poesía popular de los payadores haya creado una costumbre que redundará en una mayor facilidad para poetizar, pero tampoco esta usanza es exclusiva de nuestro país....

Quizá podría buscarse un intento de elucidación en la geografía de ese país extraño por su largura y delgadez y por su condición insular. Separado de los países vecinos por la Cordillera de Los Andes y aislado por el océano, aunque, si hablamos con propiedad, Chile no es una isla, su apartamiento puede haber producido una necesidad más imperiosa de contemplarnos y contemplar lo que nos rodea con la intención de comprendernos mejor, mediante imágenes más que con conceptos, quizá por la prisa de conocernos para poder enfrentar, con mas riqueza y menos inseguridad, lo diferente ya más cercano gracias a la palabra poética que, con frecuencia, representa una explosión de significado. Por esta razón, Humberto Díaz-Casanueva parecía acercarse a una explicación cuando, al recibir el Premio Nacional de Literatura en 1971, señalaba: "...somos un pueblo del que han brotado grandes poetas de gloria universal con el poder de sus visiones y la riqueza y la magia de su verbo, pero nosotros mismos somos parcos, con uno de los léxicos más restringidos del continente, tímidos y pudorosos de que nuestras palabras sean excesivas o broten de nuestros labios demasiado inflamadas por nuestra imaginación o por nuestros sentimientos".

Todos estos intentos esclarecedores no hacen más que evidenciamos que la poesía chilena ha sido una de las formas en que se ha plasmado el modo en que los chilenos se miran a sí mismos, observan el país y sus rincones, perciben América y el mundo, y ven uno o variados modos de relacionarse con el hombre y su contorno, porque el arte es un modo de conocimiento de la realidad, pero también es una de las modalidades de re-elaborarla. Y la importancia de la poesía chilena hace que los poetas se reconozcan miembros y continuadores de una tradición que casi siempre rompe las fronteras geográficas hasta hacerse continental y universal. Cada uno de los poetas chilenos constituye, además, uno de los eslabones de la poesía contemporánea.


EL PUENTE SOBRE 
EL BÍO BÍO








(Tomás Harris)

Este es el puente de Brooklyn
Obre el río Bío Bío, el de los lagartos
Venenosos.
Y este es el barro,
Mezcla de agua y de lluvia,
Mezcla de tierra y de baba animal,
De tierra y desagües,
De tierra y de sangre,
De tierra y de semen,
De tierra y sudor,
De tierra y residuos de mar:
De esta sustancia lúgubre se dice que fue
Hecho el hombre,
Recubierto después con lana o sintéticas fibras
El cuerpo,
Transformadas más tarde en harapos sin origen,
Vueltos negros, vueltos jirones, vueltos polvo.
Esta es la luna,
Viene desde Lima, en el Virreynato del Perú,
Va hacia Nueva York;
Brilló sobre un millón de mendigos en el Perú,
Brillará sobre diez millones de mendigos en Nueva York,
Brilla sobre miles de mendigos en Concepción de Chile.
Esta es otra década turbia, sólo que con miles o
Millones de muertos más.
La vida y la muerte
............................Cosa de números
Y de superposiciones.



LLEGARÁ EL DÍA


(Roberto Bolaño)

Llegará el día en que desde la calle te llamarán:
chileno
Y tú bajarás las escaleras de tres en tres
Será de noche
y tus ojos por fin habrán encontrado el color
que deseaban
Estarás preparándote la comida o leyendo
Estarás solo y bajarás de inmediato
Un grito una palabra
que será como el viento empujándote de improviso
hacia el sueño
Y tú bajarás las escaleras de tres en tres
Con un cuchillo en la mano
O apretando una botella de cerveza
Y la calle estará vacía.

 


A LOS HÉROES DE AMÉRICA MORENA


(Sergio Mouat)

Desde las sombras del pasado,
una historia sumergida
en tanta represión y odio
en tantas cárceles anónimas
hombres por luchar castigados.
Sufrir en el silencio sombrío
donde pareciera que nadie
la existencia de ellos recordara
pero las mentes gravaron
este recuerdo que con cariño evoco.

Para que nunca más olviden
a los hijos de esta tierra
nacidos en confinados rincones
de América Morena
y que entregaron sus vidas
en la lucha de nuestro continente
por su liberación.
Mientras de tanto andar
por lejanos caminos
separado de la huella que quedara
en mis ojos y en mi sangre,
recorro nuevamente tus venas
para no olvidar tu historia
ni esas vidas, por la causa perdidas.

Libertad y dignidad de nuestros pueblos
sin ponencias ni dominio extranjeros
entregar la vida prefirieron
esos hombres a quienes hoy escribo.

 

ARRIBA


(María Inés Zaldívar)

Tanto pariente, tantas cosas, tantas casas,
tanto empeño, tanto trabajo, tantos desvelos,
tanto embeleco sobre la cómoda, tanto papel revuelto
por todo el piso y hojas blancas y sucias con pies y
manos y labios en la solitaria pieza vecina y
tanta familia familiar reunida y ruido, y ruido y
tanta foto a color y en blanco y negro y
la familia ante todo, cuidado con las palabras y
el comentario y ese gesto procaz que los niños
uno nunca sabe, el ejemplo, el ejemplo, ¿a ver,
haber?

Tanto orden, tantos cuidados, tanta norma, tanta
      educación
tanto viaje, tanto comentario, tanta lindura, tan habilosa
tanto cubierto y servilleta y mantel con plato y copa,
tantos manjares, y fuentes y bordados en el mantel.
Tan cumplido es un encanto, un verdadero encanto y
tanto éxito, tanta fineza, tanto deber, tanto deber siempre
para que lo gocemos todos, en postales, en recuerdos,
qué responsable, el deber ante todo el deber siempre
¡qué amor, pero qué amor!

Tanto adjetivo, tanto adverbio, tanto grito
tanta soledad y hambre en el estómago
¿dónde está el sustantivo y la cocinera
y la cocina, para comer con las manos y en silencio?


ATALAYA


ALEJANDRO LAVQUÉN

 








(Alejandro Lavquén)

I
Cinco niñas se desatan ebrias
entre el humo. Se desatan
como el sexo la primera vez.
Cabalga el desenfreno esta noche.
Melenas intoxicadas, mujeres de pelo
verde, vasos que se quiebran
en el furor de los garabatos.
Comienza a llover, todos gritan,
ríen, fornican en el balcón.
Frente al bar, una Iglesia
se persigna.
¡Aleluya, aleluya!,
exclama un borracho.

II
En el estómago de la noche
bailan erráticos los pasajeros
de la ebriedad,
cual si el fin del mundo
diera su último aullido.
Hoy, nada vuelve para ser feliz.
Los espejos se han roto
y el tiempo ha picoteado los relojes.
Sólo existe la nostalgia
de un marinero anclado en el retorno.
Caen campanas antiguas
sobre los últimos suspiros.
Jinetes victoriosos cabalgan
y una voz susurra desde la lejanía:
Te acuerdas cuando el otoño
era primavera
.



EL SILENCIO DE LOS BOSQUES



(Elicura Chihuailaf)

Mi padre y yo solemos charlar
.....hasta la madrugada
bebiendo del vino de la pena
y la esperanza
¿Alguien puede evitar el otoño
....del oeste?, me dice
los ríos van perdiendo su
....profundidad
el caudal de la sabiduría
y comienzan a añorar el silencio
....de sus bosques
Nosotros pensamos en el hijo
el hermano, aún en el exilio
Hablamos de luchar, mientras
....los zorros
cruzan gritando nuestros campos

Mi padre y yo, envejecidos
ahora nos miramos entre lágrimas.

 

MUNDANO










(Ricardo Gómez López) 

¿Cuántas cruces se extraviaron
en los años de las ciudades?
¿y si la torre de Eiffel....... la de Pisa
fuesen otras cruces prisioneras
de posguerra?
Londres París Nueva York Santiago
¿Serán los Machu Picchu del mañana?
Padre:
¿qué cosechó la vida en tus surcos?
Acomodo la pallaza
en el camastro de mi abuelo
y sueño..... casi jurándome
que no volveré a pecar
de urbano.

 

 

 

 

EL FIN DEL EXILIO








(Alfredo Lavergne)

Tenían que rayar la transparencia de la herida
Tenían que verter cal a los pasaportes con L
Tenían que transmutar la presencia en lo ajeno
Tenían que borrar la diferencia de las huellas
Tenían que silenciar a los viejos caballetes
Tenían que desviar las cartas de las madres
Tenían que esconder las fotos de tanta maleta.

En la región social dispersa
debíamos aceptar que la casa del poeta es museo
e ignorar que confirman su toque de uniforme
a las bocas del mañana.

Y declararon que estamos en Chile
Que la vida era una cuenca
Un viaje a tajo abierto
del que ellos guardan el derecho al royalty.



HASTA CUANDO


 

(Carmen Orrego)

Por qué no aullar llorar
Gritar estremecerse
Sin ningún hasta cuándo
A tiempo limpio -diríamos-
A espacio infragmentado
A puro coraje
Rechazante de consuelos
Cojos vacuos

Sollozando
A notas altas -digo-
Pedaleo la mar de registros en
El gran órgano de la catedral
Exhalando a través de cada uno
Y de todos los tubos de viento
Mi volcánico fuego adolorido

Quisiera - te digo-
Ofrecerte quisiera
Todo el amor
Que rehúsa ser flor seca
Entre las páginas del libro


SOÑADO









(Eugenio Dávalos)

Octubre del ’80, Enrique Lihn
En su sombrero de copa
Escucha la lluvia, los poetas
Jóvenes fiestean a su alrededor,
Besan sus labios pudrientes,
Huelen el dadaísmo que fogonea
De su boca,
Lo fotografían al lado de Rodrigo
Lira, leen sus poemas bajo el agua,
Mientras él continúa en ese sueño,
Viejo desdentado habitando un palomar,
Aguardando que el círculo se cierre
Para ver caer al mendigo
Disparado contra el cielo.

 

 

GEOGRAFÍA









(Alicia Salinas)

Aquí
en este lado
también los mapas son relatos de viajes
Un círculo pequeño
un país
una raya oscura traza el sendero
Pero los árboles no florecen en el plano
allí no son posibles las raíces
Nada va de mar a mar en esta parte
ves
nada es como tú y yo alguna vez lo soñamos
Cuando las palabras brillaban en silencio
arriba no alumbraban las estrellas
y todo bajo el mismo pedazo de cielo
Es cierto
que pudimos lavar nuestros cuerpos con agua de río
que el rubor subió despacio
Las manos recorrieron cada ápice
cada beso borró
una a una las sentencias
Los recuerdos corrieron
aquella vez
la suerte del olvido
El mapa ha crecido en habitantes
y todo sobre el mismo pedazo de tierra
Los más yendo por los bordes
los menos
soberbios en el centro
Ves amor
...................
nada es como tú y yo
alguna vez lo soñamos.



EXECRACIÓN DE LA LUZ



Judith y Eleofonte de Damsi Figueroa: La reescritura del mito

(Damsi Figueroa)

Desde hoy viviré bajo la tierra
Oír los pasos que arando con espinas, invocan el miedo
ahuyentan el miedo para invocarlo nuevamente
tan vano es como sostener el Misterio

Me despido de la lluvia, crin del viento
de la sal que se revuelca en los océanos
Mas, extrañaré las rocas retrocediendo hacia la playa
eterna huida de espuma y sangre
la sal sobre la llaga, su caricia

Desde hoy viviré bajo la tierra
donde la salamandra teje su llama de coral
y una serpiente roja late en el corazón de un magma extraordinario

Invocando el nombre de las aguas remotas
vadearé los ríos que se abrazan
los diminutos ríos que se abrazan y se quedan abrazados
los diminutos ríos que conservan el pensamiento sin voz.

 
TRACTATUS DE AMORE


En tu Hermosa Materia. Tulio Mendoza

(Tulio Mendoza) 

Mientras escribo,
has puesto la boca entre sus piernas:
"Ella viene de una ciudad
cuyo nombre desconozco."
Sientes, ahora, vellos y músculos
rozar tu cara,
mientras digo: "La ciudad
cuyo nombre desconozco
tiene una fuente."

Has tomado entre las manos
la tibia humedad de su sexo:
mientras lo sientes latir
con tus ojos cerrados,
ella se baña en la fuente
de una ciudad cuyo nombre desconozco.

 


LA PARTIDA INCONCLUSA



(Floridor Pérez)

Isla Quiriquina, octubre 1973.
BLANCAS: Danilo González, Alcalde de Lota
NEGRAS: Floridor Pérez, Profesor rural de Mortandad
1. P4R P3AD
2. P4D P4D
3. CD3A PXP
4. CXP A4A
5. C3C A3C
6. C3A C2D
7. ........
Mientras reflexionaba su séptima jugada
un cabo gritó su nombre desde la guardia.
—¡Voy!— dijo
pasándome el pequeño ajedrez magnético.
Como no regresó en un plazo prudente
anoté, en broma: Abandona.
Solo cuando el diario EL SUR
la semana siguiente publicó en grandes letras
la noticia de su fusilamiento
en el Estadio Regional de Concepción
comprendí toda la magnitud de su abandono.
Se había formado en las minas del carbón,
pero no fue el peón oscuro que parecía
condenado a ser, y habrá muerto
con señoríos de rey en su enroque.
Años después le cuento a un poeta.
Solo dice:
¿y si te hubieran tocado las
blancas?



DESPUÉS DEL NAUFRAGIO


Imagen

(Marcia Flandes) 

De los apartados muros
tus cercanas huellas
vienen atravesando
rostros y frases.
De las desgastadas paredes
emerge tu nombre
pleno de aromas grises.
Tu nombre
en medio de siluetas obscenas
me llama
con sus pétalos de loto.
No puedo evitar
estos pies viscerales
mis pasos se hunden
con sus raíces
doliéndose en la noche.
No puedo evitar
la soledad neoprénica
en esas bocas secas
deambulantes
bajo la lluvia de barro.
No puedo evitar
el frío de los húmedos
en orina y alcohol.

 


AULLIDOS


José María Memet

(José María Memet)

En noches como éstas
resulta ligero morir,
rezar afuera de una iglesia,
fácil coger por el talle
a las doncellas e ir a los hoteles,
dura la soga de donde el cuello pende

en noches como éstas
hombre y perro aúllan,
aférranse a los vasos los cobardes,
surgen las pandillas y el jadear
de los muchachos al violar
se esparce en la ciudad

en noches como éstas
levántanse las copas de cristal en recepciones
y al sonar esos cristales en el brindes
cae el sostén de la muchacha en el café
y otra llena su boca con un pene
por monedas

en noches como éstas
escúchanse disparos, golpes y patadas
en las puertas, gente que la arrastran
a un furgón, gritos que atraviesan
las paredes, bultos que caen
al océano

en noches como éstas
aúllan los huesos y su carne,
sigilosos en las sombras nos movemos,
lobos somos esquivando cepos,
zorros, en un barrio donde la tropa merodea
intendo hacer la caza

en noches como éstas
suben las señoras a los autos
con las hienas en sus brazos
y los sobrios caballeros alzan tono
cuando quiebran la botella ya vacía
en el pavimento

en noches como éstas
el poeta camina en la ciudad,
saluda a las ánimas, apoyado
en los árboles a todos les sonríe:
sabe que la noche
termina en la mañana.

SIGNIFICAS










(Juan Antonio Massone)

El día que nos crece en las pupilas
el día viniendose en proyectos
el día dichoso de encontrarnos
el día y su juego en nuestros niños
el día que pasa presuroso
el día escuchando desde el alma
el día de las dudas y dolores
el día que unimos el cariño
el día fatigado en la cocina
el día trabajoso en los papeles
el día alboreado en tu sonrisa
el día de mi día en tus días.
También el día en que fuiste encuentro
el día de las horas decisivas
el día que quisimos fuera eterno
el día que distes nuevos ojos
el día primero, el recordado,
el día de tu cuerpo, de tus manos,
el día amanecido con tu rostro
el día de tus días en mi día.
El tiempo hablándome en tus voces
el primer día y el postrero
el día de la música en tu lágrima
el día que viajará en tus venas
el día anhelado porque exista
el día que me llores por la tarde
el día del negro catafalco
el día que devuelva nuestro abrazo
el día cuando seamos los ayeres
el día ciñendonosde luces
el día tornándose en el siempre
el día que será todos los días.


¿Y?










(Mario Manque)

Ellos, emparentados con la muerte,
nos miran sin ojos desde la colina,
imponen sus sombras, acechan,
con ávidas bocas de cañones
dispuestos a morder con fuego.

Ellos, los malditos, abrazan
a nuestros malditos elegidos,
les prometen bolsillos repletos,
les regalan primeras páginas,
les limpian la imagen, (sin cremas),
mientras los miran desde arriba
como a algo insignificante
y palmotean sus espaldas
para que no se note la mentira.

 

     


EGO SUM QUI SUM










(Teresa Calderón)

Una parienta desaliñada vieja
agitó el desierto en los relojes
Nací
Se puso el sol en mi camino
y marcó mi tiempo con gruesas señales
la estrella
los dolores
Manos moras me ahuecaron las ojeras
alguien lanzó puñados de violetas sobre mi cara
y un olor a chirimoyas
Cuánta sangre enredada en mis venas
gajos de tiempo trepando
y un ramo de esperanzas blancas
Al fondo el corazón
como una tierra libre y palpitante
donde crecen copihues
Semillas de azafrán pigmentaron mi piel
y me llenaron los ojos de lunas y aceitunas
mi latina cintura pelo cuello cabello
el dolor mordió hasta sangrar
Mis caderas persiguiendo un danzón
Si hay muerte no hay victoria
En la sombra más antigua más antigua
las abuelas sicilianas
pulían su venganza para mí
este catalejo por donde sigo mirando.


QUE SOMOS, DIOS, QUE SOMOS


Fernando GONZÁLEZ-URÍZAR









(Fernando González Urizar)

Qué somos, Dios, qué somos sino polvo y
/silencio,
nube de ciegos pájaros en busca del verano,
ríos que solitarios se pierden en la muerte,
podredumbre feliz, belleza desdichada.

Qué somos sino anillos de tu ancestro invisible,
torpeza en desmesura y volutas de gracia,
párpados de unos ojos que vieron tu relámpago
surgir de la profunda materia ensimismada.

Qué somos sino pasto de ruinas, humo, rosas,
hojas que se desprenden ya secas de tu rama,
ardientes candelabros de la noche secreta,
piedras que ruedan, caen cantando hacia la
/ nada.

Qué somos sino espumas de un mar
/impredecible,
sonidos de tu viento, semillas de tus astros,
destellos de la gema radiante de tu sello,
fina arena mortal vaciándose anhelante.

Qué somos, Dios, qué somos sino formas de
/un sueño,
nostalgia de unas horas, soledad angustiada ,
pasión de ser eternos como en el paraíso
y cenizas y duelos y sombras y palabras.

 

JURELES 





(Juan Cameron)

Traigo tres jureles para adornar tu mesa
jureles como escamas de amor desperdigado
jureles con sus ojos tan tristes al canasto
con sus ojos de ausente o vendedor de dulces
a diez pesos jureles para adornar tu mesa

Traigo tres jureles para tu cuchillo
para que salga toda tu sonrisa a la cara
& se haga la crema en tus manos de carne
& se prendan las velas & se amen tus piernas
& se quede el aceite muy negro en su guarida

Traigo tres jureles para adornar tu mesa
En tu lengua condúcelos al cielo de los peces.

 

 

DECLARACIÓN DE QUIEBRA










(Eduardo Llanos)

Me cansas, poesía, rumorosa felina,
musa musitadora, golondrina fogosa.
Pero aunque te niego, persisto en esta cosa
de creer que un incendio se apaga con bencina.

Me asomo a la ventana, descorro la cortina
y creo verme pasar: voy a cavar mi fosa
y a grabar mi epitafio (“Bajo tierra reposa
un iluso que quiso filmar en la neblina”).

Porfiada tortícolis de ser juez y ser parte,
emitiendo y tasando, como monedas duras,
acciones de mi endeble empresa de papel.

Ni poeta ni sastre: estoy harto de este arte
de enhebrar agujas en tu pieza a oscuras
y de hilvanarte fundas, serpiente cascabel.




ESPECTADOR










(Jorge Montealegre)

Entro por la puerta de escape
a un cine olvidado
para ver un viejo filme en el dorso de la pantalla
donde los subtítulos
se deben leer con un espejo

El telón es un bolsillo virado, una gabardina
volcando migas duras en blanco y negro
Una red
que atrapa la memoria y la divide
en ilusión y desencanto

Los héroes de la añoranza rompen selvas
matan indios a sangre fría, piden un deseo
cuando cae una estrella
en una matinée infantil irrepetible

Al reverso
el jovencito de la película es un viejo corrupto
La inocencia, una muerta de mentira
que me deja su aliento en el espejo y las palabras
en una nebulosa.

 

 

TALCAHUANO

 








(Antonio Álvarez Bürger)

 

La vi feraz tierra

de cuerpos con las manos

extendidas

sujetando el océano

en tiempos irascibles.

 

En días fértiles de desvelo,

con peces que brincaban

bajo tejidos de mallas

y fantasmas de otros tiempos.

 

Entre grandiosos buques

en faenas vibrantes,

entre hombres que marchaban

y cobijos fraternos.

 

La vi tierra fecunda

que amamantaran las indias

en sus curtiembres.
La vi tierra que remata
en puertos de madera pétrea

sobre la piedra.

 

Talcahuano, una canción

inacabable de trabajo vivo,

de pájaros indómitos

y cielos tronando,

tronando siempre.

 

 

AUGURIOS










(Alejandra Ziebrecht)

Sólo un insecto permanecerá retorciendo sus patas negras
asomándose
por alguna esquina de la habitación
y espero lo comprendas
Cuando te digo
que nos reduciremos al último extremo
antes que las paredes
respiren humedad

Que cuando alguna melodía
asalte tus sentidos
será tarde
para buscar mis manos
Que los lápices y papeles
tirados al basurero
nos trascenderán
Cuando digo
que somos una pobre opción
al filo de la muerte
de los árboles
heridos
de los retratos viejos
(Mi nombre es una lápida)

Sólo este atardecer significa
lo que el pan en los conventillos
y bien podría ser
que todo termine de golpe
y no alcancemos a ver
diluirse nuestras sombras
casi humanas
y sólo nos quede este beso
atrapado
en oscuridad absoluta.

 

CIUDAD CONTRITA











(Jorge Etcheverry)

Hubo hace distancias
ojos disueltos de peces o humanos
hoy intenciones invisibles
estampan los muros
estrechan ventanas y puertas
sometiendo a tormento el ramaje de los árboles
Viudas de negro languidecen
sombras se retuercen en lo alto del viento
o se desencadenan por entre las moradas
de una ciudad sin gatos
vistiéndose de niebla
del humo lento de su niebla
Perduran las tibias costumbres
Doncellas maduran aún entre los corredores
alzan la vista de primorosos bordados
con frío
no abren la puerta por la noche
el padre destruye la tarde desde el invernadero
fijos sus ojos en la calle
Las sombras aúllan en lo alto del viento
cayendo sobre campanarios muertos
figuras de negro llegan a los suburbios
y los viejos se mueren atisbando los signos
El follaje se seca a mis espaldas
o más bien la roja luz del rojo sol inmóvil
Aguas salobres
Flores marchitas
el polvo que todo lo carcome
salvo la piedra de los monumentos
salvo el esqueleto de los hombres perversos
Bajo la mueca del sol que devora los colores
Las sombras gimen en lo alto del viento
y se desprenden oscilantes como murciélagos muertos
sudario de exangües moradas
de todo
salvo de la piedra
de los monumentos vestidos de extrañeza
de nada vale ya rezar y santiguarse.

 

HOJAS MUERTAS EN MI JARDÍN


Marcelo Mallea

 

(Marcelo Mallea)

No me gusta ver
hojas muertas en mi jardín.

Muertas
y en mi cabeza
la sabia cuajada,
verde, en mi jardín.

Hojas sonámbulas,
cayendo en incendios,
quemando mi suelo.

Hojas muertas,
vestidas,
desangradas,
listas a caer.

Cómplices suicidas;
las hojas toman sus manos
dejándose caer.

Se abren las carnes,
las arterias.

Se arrojan listas,
probando inviernos antárticos.

No me gusta verlas vivir
soportando el ocaso,
sentirlas crujir;
rompiendo pieles,
verlas pudrir.

Quiero sacar sus sombras,
perder la fiebre
en este cuerpo inevitable.

Llamar calor a ese manto áureo,
expuesto a la luz de la lluvia,
a las horcas, a la razón.

Despertando al frío,
carne inquieta;
suicidas rompiéndose la sangre.

 

 

FOTOGRAFÍA



La imagen “http://www.lanacion.cl/prontus_noticias/site/artic/20070530/imag/FOTO17120070530185546.jpg” no puede mostrarse, porque contiene errores.







(Omar Lara)

Ese de la derecha, en cuclillas, debajo de la barbita de Lenin,
ese soy yo.
Es en una ciudad que vi y no vi,
tal vez estuve en ella, esta fotografía me inquieta,
debo averiguar hasta qué punto yo soy en esa imagen.
Anduve dando tumbos en esa ciudad.
Despertaba en la noche y me encontraba en ella,
con esfuerzo volvía a la realidad. Incluso tuve amores
con una muchacha, hasta que me confesó
ser sólo un espejismo. Desde entonces
evito salir sin un plano, ahora último repleto mis bolsillos
con pastillas de variado uso
y de vez en cuando me inclino sobre el pasto y huelo,
porque reconozco, de veras, el olor de las calles que conozco
y distingo debajo de la lluvia, por el sabor del barro,
el lugar donde estoy.

 



TU SONRISA



(Pablo Cassi)

Cada noche tu mirada es un anhelo diferente,
te desnudas a conciencia con mis besos
y en mi cuerpo tejes un traje de deseos.

Estos versos son todo cuanto tengo
a la hora de soñar contigo,
mi pequeña historia que se instala en tu oído
la memoria se equilibra en un viaje hacia el recuerdo.

Tradúceme el secreto lenguaje de tu mirada
el rito unánime donde se ajustan los labios
y las palabras cumplen lo que prometen
darme la hermosura de una sonrisa.

Atravieso nuevamente el mismo pueblo,
recojo la tristeza de tus ojos quebrados
el vuelo indiferente de algunas palabras.

Tú eres bella como las mujeres que el poeta conoce en el ejercicio de sus primeros versos.

 

 

 

MANZANAS 
CONFITADAS


Natalia Molina

(Natalia Molina)

Algo te hizo nacer cuando el sueño había acabado,
en el tiempo de cadáveres en la ribera izquierda.
Algo te hizo crecer cuando los uniformes estaban en todas partes,
cuando el rostro de Pinochet colgaba enmarcado en la dirección del colegio,
cuando Poduje venía a inaugurar poblaciones a la orilla del zanjón.
Calor infernal del año 87, la felicidad brillaba en forma de llave,
una calva siniestra cortaba la cinta de tres colores...

Barricadas en 5 de abril, jóvenes combatientes.
Uno se iba a acostar temprano después que tu abuela te llenaba
un guatero con agua.
Eran los tiempos de los cadenazos,
cuando las calles tenían ese aire de desolación
que sólo tienen los pueblos abandonados
a su suerte,
al terror de su suerte;
pero más de alguno dirá
que para ti todo era alegría de cabro chico,
helados de agua
y manzanas confitadas.



LAS MANADAS


66593_244.jpg





(Patricio Manns)

Devorando calles,
sucediendo escombros,
galopan miedosas manadas vestidas
de terror y asombro.
Todo hueco es aire,
toda vena es río
(un zapato duerme cual caballo muerto),
cualquier bala es frío.
Se derrumba el árbol,
se desploma el muro.
Ni la vieja cumbre, ni el valle perdido
son lugar seguro.
Calcinado el hueso,
amarrado el llanto,
a oscuras el buitre sediento planeaba
su festín de espanto.
Quemó las banderas,
mutiló las actas,
dio lumbre a las hachas que derrocan bosques,
briosas y compactas.
Pudo agriar el año,
vejar siglo y ruego,
pero es la conciencia combustible errante
del secreto fuego.
Porque la conciencia
vocea profunda
su soporte antiguo que impide que el peso
contrario nos hunda.
Porque la conciencia
es manada brava,
que antes llevaría la tierra a cenizas
que la raza a esclava.

 


"El destino es el que baraja las cartas,
pero somos nosotros los que jugamos".

                                         Shakespeare


ANTONIO ÁLVAREZ BÜRGER
 
Sólo por el honor
dejar clavado un lucero
en el corazón de los hombres.
Exprimir las nubes suspendidas,
guardarlas en un cofrecillo
a veces
Ser océano de peces risueños
montaña de oro fino,
vendaval,
no importa,
tenue brisa.
Sólo por el honor, ser
Sólo por el honor abonar
la tierra
con semilla de versos.
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